Hanna VS Carrie

La resaca de los Globos de Oro nos ha dejado dos protagonistas absolutas: Lena Dunham y Claire Danes.

A la primera, guionista brillante, ya le dedicamos este post  rendido de admiración.

Lena_Dunham_2012_ShankboneA la segunda la recordamos como ídola adolescente de la versión fluor-psicodélica de Romeo y Julieta de Baz Luhrmann. No creo que haya película ni banda sonora más sobada en colegios de monjas e institutos de los 90s.

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Dunham, autoproclamada voz de una generación, ha recibido el galardón a la Mejor Comedia de TV y Mejor Actriz de Comedia por la serie que dirige y protagoniza: esa suerte de Sex in the city posmoderno que es Girls.

En cuanto a Danes, desprovista ya de cualquier atisbo de malenismo, ha recogido el premio a la Mejor Actriz de Drama por su interpretación de una agente de la CIA en la muy turbardora Homeland.

Para mí estas dos mozas son las verdaderas it-girls: chicas cuyo talento va más allá de combinar (o no) los zapatos con el bolso y de fotografiarse en los photocalls de todos los saraos.

Ambas comparten una cosa: dan vida a mujeres reales, interesantes, imperfectas, complejas, llenas de contradicciones y capaces de despertar amor y odio a partes iguales. Justo como usted y como yo.

Estas dos señoritas que ya forman parte del imaginario colectivo tienen más cosas en común, además de otras peculiaridades que  las hacen únicas. Pero, ¿cuáles son?

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Vamos pues, con este psicoanálisis barato en el que, tal vez, podamos reflejarnos.

¿En qué se parecen y se diferencian Hanna y Carrie, protagonistas de Girls y Homeland respectivamente?

(SPOILER)

Hanna& Carrie: 10 Similitudes

1.Ambas guardan un oscuro secreto: Carrie padece un trastorno mental, Hanna es incapaz de conseguir un trabajo remunerado.

2.Las dos dependen de su familia de alguna u otra manera: Hanna económicamente, Carrie a nivel emocional.

3.Las dos se lanzan de cabeza a un romance destinado al fracaso.

4.Ambas se gustan más bien poco (síndrome típicamente femenino).

5.Las dos tienen miedo a quedarse solas, pero no tienen ni idea de cómo mantener una relación.

6.Ambas salen con terroristas de distinta clase.

7.Las dos son capaces de despertar ternura y de sacarte de quicio a partes iguales.

8.Las dos son más listas que el hambre.

9.Ambas se alimentan mal y beben demasiado.

10.Las dos son las niñas de los ojos de su papá.

Hanna &Carrie: 10 Diferencias

1.Carrie ama su trabajo. Hanna no tiene ocupación fija alguna.

2.Carrie disfruta del sexo. Hanna no.

3.A Carrie le gusta el jazz. A Hanna la música indie.

4.Hanna vive arropada por sus amigas. A Carrie no le conocemos ninguna.

5.Carrie vive en un mundo masculino. Hanna, femenino.

6.Hanna toma infusiones de opio. Carrie, litio.

7.Carrie vive desahogada, Hanna no tiene un duro.

8.Carrie viste traje de chaqueta. Hanna, trapos del H&M y ropa vintage.

9.Carrie es rubia, monilla y delgada. Hanna es morena, feúcha y regordeta.

10.Hanna suele pasear con un helado en la mano. Carrie, con una pistola.

Y a usted, ¿qué le fascina de estas dos grandes mujeres de la televisión? Dígamelo en los comments.

Girls. La vida no es lo que nos habían contado.

ImagenMi admiración por Lena Dunham es directamente proporcional a la poca suerte que ha tenido en el reparto genético. Ni falta que le hace.

Esta chica regordeta, cabeza pensante de la serie Girls (HBO) ha conseguido algo muy valioso: retratar con realismo a una generación de mujeres jóvenes, criadas entre algodones y sobradamente preparadas que (oh, sorpresa) no encuentran el lugar que se suponía que el mundo les había reservado. Lena define la nueva feminidad con ironía, crudeza y ternura.

Sus protagonistas no son improbables periodistas con sueldos que les permiten tener el armario lleno de manolos, ni maduritas explosivas que siempre encuentran mesa en el restaurante de moda.

Las chicas de Girls son tan reales que casi puedes tocarlas.
Llevan ropa de H&M, tienen sexo catastrófico, se humillan por amor, no valen para un trabajo remunerado, toman drogas, tienen celulitis, dependen del cheque de papá, cogen ETS, no pueden pagar el alquiler, se traicionan y sin embargo, se quieren. Viven una realidad para la que ni sus padres ni la universidad las habían preparado. ¿Les suena?

Si las protagonistas de la sobrevalorada Sexo en Nueva York se comían el mundo, éstas simplemente intentan que el mundo no las engulla.
Aunque tengan apartamentos dignos de pinterest, escriban blogs y algunas sean realmente guapas; no todo es glamour y purpurina en sus vidas. Hay pequeños y grandes fracasos, abortos, brillos faciales, despidos, acoso, rupturas y desorientación vital. También, breves y luminosos instantes de felicidad.

Lena muestra sin pudor su cuerpo gordezuelo, sus braguitas infantiles y su falta de deseo en escenas explícitas de sexo. No está nada mal que, por una vez, sea él el del cuerpazo y ella la gordita adorable. La autora ha sabido hacer de sus imperfecciones una marca personal llena de encanto; lo que me parece muy valiente. Chica lista, ha posado para Asos Magazine y dicen que una editorial le ha ofrecido 1.000.000 de dólares para escribir su primer libro. Y todo ello sin encajar en los estándares cansinos de las it-girls.

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Lena es la autoproclamada voz de una generación. Lo que más asusta es que lo es también de la mía, ya entrada en la treintena. Los problemas para encontrar un lugar digno en el mundo de las chicas de Girls se parecen a los tuyos y a los míos. Y no por falta de ganas, educación o talento. En Nueva York y en Madrid. O sobre todo en Madrid.

Éste es el mundo que nos han dejado y así es como Lena se lo ha contado.